¿Por qué mi web no aparece en Google? Diagnóstico en 20 minutos
«Tengo web pero no aparece en Google.» Es la queja más repetida entre dueños de negocio, y casi siempre esconde dos problemas muy distintos que se confunden en uno: que Google no tenga tu web, o que la tenga y te coloque en la página siete. El primero se arregla en una tarde y suele ser gratis. El segundo lleva meses. Antes de pagarle a nadie para que lo solucione, merece la pena saber en cuál de los dos estás, y eso lo puedes averiguar tú en veinte minutos.
Prueba 1: ¿está tu web en Google, sí o no?
Abre Google y busca exactamente esto, con tu dominio y sin espacios después de los dos puntos:
site:tunegocio.es
Esto le pide a Google que te muestre solo páginas de tu dominio. Lee el resultado así:
- Salen varias páginas. Tu web está indexada. El problema no es que Google no la vea: es de posicionamiento. Salta al segundo bloque de esta guía.
- Sale solo la portada. Google te conoce a medias. Suele faltar el mapa del sitio o los enlaces internos.
- No sale nada. Google no tiene tu web. Es el caso que se arregla antes, y la causa está en la lista de más abajo.
Prueba 2: búscate por tu nombre
Busca el nombre de tu negocio y tu ciudad: Peluquería Marisa León. Si tienes web y ficha de Google, deberías aparecer. Si no apareces ni por tu propio nombre, hay algo roto de verdad.
Un aviso importante: no juzgues nada buscando términos genéricos desde tu propio móvil. Google personaliza por ubicación e historial, y desde la puerta de tu local verás cosas que un cliente a tres kilómetros no ve. Para hacerte una idea honrada, usa una ventana de incógnito y no te fíes de una sola búsqueda.
Si Google no tiene tu web: las ocho causas habituales
1. Es demasiado nueva
Si la web se publicó hace unos días, no hay nada roto. Google tarda desde unas horas hasta unas semanas en descubrir un sitio nuevo por su cuenta. Lo que acelera esto es avisarle tú, y eso se hace con Search Console (punto 2).
2. Nadie se lo ha dicho a Google
Google no tiene obligación de encontrarte. La forma de presentarte es Google Search Console: es gratis, se verifica el dominio una vez y desde ahí se envía el mapa del sitio (normalmente tunegocio.es/sitemap.xml) y se puede pedir la indexación de una página concreta. Si quien te hizo la web no lo configuró, es lo primero que hay que hacer.
3. La web lleva puesta la etiqueta «no me indexes»
Es el culpable silencioso más frecuente. Mientras se construye una web se le pone una instrucción para que Google la ignore, y se olvidan de quitarla al publicar. Se llama noindex. Mismo efecto tienen el «modo mantenimiento» o «próximamente» de muchas plataformas, y dejar la web protegida con contraseña.
4. El archivo robots.txt está bloqueando todo
Es un archivo de texto que dice a los buscadores por dónde pueden pasar. Si contiene un bloqueo general, Google se da la vuelta en la puerta.
5. La web es, para Google, una imagen enorme
Si los textos están dentro de fotos o de un diseño que el buscador no sabe leer, Google no encuentra palabras que indexar. Truco rápido: intenta seleccionar con el ratón el texto de tu portada. Si no se puede seleccionar, es una imagen, y Google tampoco lo lee.
6. Tienes el mismo sitio en dos direcciones
tunegocio.es y www.tunegocio.es, o un .es y un .com, sirviendo contenido idéntico sin redirección de uno al otro. Google reparte tus fuerzas entre las dos y ninguna termina de cuajar. Debe haber una sola dirección buena y las demás redirigiendo a ella.
7. Tu web vive dentro de la dirección de otro
Si la dirección es del tipo minegocio.wixsite.com/inicio o similar, no tienes dominio propio: estás en una habitación prestada dentro de una casa ajena. Cuesta mucho más aparecer y, si un día te vas, no te llevas nada. Un dominio propio cuesta 10-15 € al año y es la inversión más rentable que existe en esto.
8. El dominio arrastra un pasado
Es raro, pero pasa con dominios comprados de segunda mano que antes se usaron para spam. Si Search Console te muestra un aviso de acción manual, esa es la pista.
Cómo comprobar los bloqueos sin ser técnico
- El robots.txt: escribe en el navegador tunegocio.es/robots.txt. Si ves una línea que dice
Disallow: /aplicada a todos los buscadores, ahí tienes el problema. Un robots.txt normal es corto y no bloquea la web entera. - La etiqueta noindex: abre tu portada, pulsa Ctrl+U (en Mac, Cmd+Alt+U) para ver el código, y busca con Ctrl+F la palabra
noindex. Si aparece, hay que quitarla. - Search Console: entra en la herramienta de inspección de URL, pega la dirección de tu portada y lee el veredicto. Te dirá si la URL está en Google y, si no está, el motivo con nombre y apellidos. Si está todo correcto, pulsa «Solicitar indexación».
Si al llegar aquí descubres que no tienes acceso al panel de la web ni al dominio y no puedes tocar nada, ese es otro asunto y tiene solución: lo explicamos en quién controla tu web y tu dominio.
Si Google sí te tiene y aun así no te encuentran
Aquí hay que cambiar la pregunta. No es «por qué no aparezco», es «para qué búsquedas no aparezco». Son deportes distintos:
- Por el nombre de tu negocio deberías salir el primero casi siempre. Si no sales, revisa el bloque anterior.
- Por lo que haces y dónde —peluquería en León, fontanero urgente Valladolid— compites con todos los de tu ciudad. Eso se gana, no se activa.
Y hay una cosa que sorprende a mucha gente: en las búsquedas locales, lo que sale arriba no son webs, es el mapa. Tres fichas de negocio con sus estrellas, su horario y su botón de llamar. Si no tienes ficha de Google, no juegas en el sitio donde la gente mira primero, por buena que sea tu web. Se crea gratis y está explicado en cómo dar de alta tu negocio en Google y en cómo aparecer en Google Maps.
Después de eso, lo que mueve la aguja es tener páginas que digan con claridad qué haces y en qué zona, reseñas reales y que alguien te enlace. El mecanismo completo está en SEO local: qué es y cómo funciona.
Cuánto tarda esto de verdad
Con números honrados, para que nadie te venda humo:
- Que Google indexe una web nueva: de unas horas a tres o cuatro semanas. Pidiéndolo en Search Console, normalmente días.
- Que aparezcas al buscar el nombre de tu negocio: una o dos semanas después de estar indexada.
- Que aparezcas en el mapa de tu ciudad: semanas, y depende sobre todo de la ficha y de las reseñas.
- Que aparezcas arriba en búsquedas genéricas con competencia: meses de trabajo constante.
Si alguien te promete la primera página en una semana, o te cobra por «darte de alta en Google» —que es gratis y lo haces tú—, ya sabes lo que hay.
Qué hacer esta semana
- Busca
site:tudominio.esy apunta si sale algo. - Mira tu robots.txt y busca
noindexen el código de tu portada. - Da de alta tu web en Search Console y envía el mapa del sitio.
- Pide la indexación de la portada y de las dos o tres páginas que más te importen.
- Crea o reclama tu ficha de Google, con horario, teléfono, fotos y la dirección de tu web.
- Asegúrate de que tu web dice, en palabras normales, qué haces y en qué ciudad. Suena obvio y falla mucho más de lo que parece.
Y si la web es el problema
A veces el diagnóstico es incómodo: la web está indexada, no hay nada bloqueado, y sigue sin traer una sola llamada porque es lenta, no se ve bien en el móvil o no dice a qué te dedicas. Ahí no hay ajuste técnico que lo salve.
En Visto Bueno las webs se entregan indexables desde el primer día: con su mapa del sitio, sin etiquetas de bloqueo olvidadas, con una sola dirección buena y el dominio a tu nombre. Y la ves terminada, con tus datos, antes de pagar: si no te convence, no pagas nada. Mira cómo quedaría la tuya.